Unifamiliar en Somosaguas

La edificación se emplaza en una parcela de 3.500m2 aproximadamente, se aprecia una ligera pendiente aprovechada por la rampa de entrada al garaje que desde el jardín llaga a la zona de los lagos que forman la urbanización privada dónde ésta se ubica.

La planta de la vivienda es de forma de cruz griega. Linda con la vía de acceso y con otras propiedades a ambos lados.

El programa para este proyecto, consta de una vivienda unifamiliar de 1.200 m2 compacta y con una arquitectura vanguardista. Dos ideas básicas marcan su diseño: se trata de una vivienda funcional y abierta al exterior, favoreciendo las vistas del entorno. Ambas ideas están presentes en la distribución de los espacios y el empleo de materiales.
Interiormente las plantas aparecen funcionalmente distribuidas; destaca el juego visual y espacial que proporciona la escalera del vestíbulo y el espacio abierto a doble altura sobre el salón.

La forma ha sido objeto de diseño desde el mismo germen del proyecto del mismo modo y en la misma magnitud que lo ha podido ser cualquier otro aspecto funcional o técnico de la obra. En ese sentido se propone una volumetría clara tersa y a su vez contradictoria por parecer nacida de una macla de piezas potentes y rotundas con claras connotaciones escultóricas.
El esquema geométrico de la fachada nos ofrece planos inclinados con cortes limpios. Los dos cuerpos rectangulares maclados se nos muestran rotundos en cuya intersección nace el cilindro que alberga el núcleo de comunicación vertical.

La vivienda consta de tres plantas, diferenciadas por su uso.
El acceso de la vivienda está en la planta baja, la cual distribuye las zonas más públicas de la vivienda, vestíbulo, aseo, salón, comedor, despacho con mesa de billar, sala de TV y cocina.

El salón se abre desde una doble altura al exterior con unas amplias vistas al jardín mediante unos grandes paños de vidrio. Los elementos perturbadores de las vistas como pudieran ser barandillas o muros, se eliminan o transforman en elementos transparentes, para permitir una mayor limpieza visual y favorecer la contemplación del entorno.
Destaca en la planta de acceso, la puerta principal formada por una gran pieza de vidrio de 6 metros de altura, pieza por la que ya adivinamos los espacios que nos encontraremos en su interior.

Situado en un nivel inferior se distribuyen los cuartos de instalaciones, lavandería, piscina cubierta, sala de juegos, bodega y garaje, destacando un espacio de ocio, un tosco, con amplios sofás, zona de lectura, comedor y TV.

El nivel más alto de la vivienda al que accedemos por una escalera con una barandilla de cristal y la pasarela situada sobre el vestíbulo que transmite ligereza. La escalera desemboca en una sala de estar desde donde se domina la doble altura del salón. A un lado de esta sala se sitúa el dormitorio principal, con un vestidor y un baño; al otro lado cuatro dormitorios con cuatro baños, dispuestos dos a dos a ambos lados de un largo pasillo cerrado de armarios.
El destacado juego de alturas y volúmenes nos da la posibilidad de poder salir exterior y ordenar la relación de la edificación con los espacios exteriores de la vivienda.

La búsqueda del dinamismo, riqueza espacial y la pureza de las formas de la vivienda, se traslada así mismo al esquema estructural. Éste se compone únicamente de muros de hormigón armado, eliminando los pilares intermedios que alterarían la escala del espacio interior.
Los porches, tan volumétricos como la vivienda, son forjados que salen del interior para protegernos del sol en el exterior y dan personalidad a la volumetría de la fachada, aportando un interesante juego de sombras.
La claridad del esquema de fachada se refuerza con la limpieza en el planteamiento de los acabados. Se ha optado por una piel de travertino blanco que cubre toda la edificación. En el exterior, el suelo del porche es de madera ipé, así como el suelo que rodea la piscina exterior y el jacuzzi. El jardín de la fachada principal está formado por unas ordenadas terrazas y parterres de manto vegetal, formando un conjunto geométrico rodeado de gravilla decorativa de color blanco. Tres esculturas marcan la puerta principal.
En el interior de la vivienda continuamos con la misma dinámica de colores puros y acabados naturales, en la planta baja el suelo es cerámico y en la planta alta, tarima de madera, conservando las paredes y techos acabados pintura color blanco.