Vivienda en Santander

La vivienda se emplaza en una parcela con forma de polígono irregular y con una elevada pendiente que alcanza hasta los 17m de altura en tan solo 55m de recorrido y comprende una superficie de 2.204m2.
La parcela limita al sur con el camino de acceso, al norte, este con otras propiedades y al oeste con un camino peatonal escalonado.
La ideal inicial es integrar la edificación en el entorno orientándola a las fantásticas riveras de del río Miera. La pendiente del terreno que podría suponer un problema se torna en ventaja porque permite cerrar la vivienda hacia el norte y abrirla a las vistas del Sur; protegiéndola del frío y abriéndola a la luz.
La construcción es una sucesión de ventanales que minimizan las fronteras entre exterior e interior. El proyecto evoluciona ligado a estos condicionantes con un juego de volúmenes muy sencillo; un eje longitudinal intersecta a dos volúmenes paralelos a distintas cotas y éstos resuelven la volumetría y distribución de la edificación. Encontramos un juego de volúmenes, grandes paramentos de cristal, salientes que rompen la uniformidad de las lineas rectas e interiores espaciosos. Materiales predominantes: madera, crista, cemento.Muebles:  muebles de diseño, diseño de autor y clásicos del diseño.
El punto de referencia de la vivienda es el gran volumen horizontal a dos alturas.
En la planta inferior se localiza el comedor y el salón conectados visualmente con el exterior a través de dos enormes puertas correderas que dan acceso al jardín. En planta baja también se sitúan la cocina, dos aseos, un despacho y el cuarto de juegos de los niños.
En la planta superior se sitúan dos dormitorios y un baño además del dormitorio principal, con baño y vestidor, situado en el saliente de formas oblicuas que mira directamente al río.
La calefacción es de suelo radiante eliminando los radiadores vistos, se aprovechan los condicionantes naturales del terreno para ahorrar energía.
El interiorismo es equilibrado y elegante con un gran sentido de la proporción con espacios amplios, abiertos y funcionales. La madera confiere calidez a los interiores.
La iluminación cobra importancia decisiva en el proyecto. Las imágenes nocturnas muestran un trabajo de diseño de luces, buscando un efecto visual armónico, transmitiendo calidez.
En el interior buscamos una distribución funcional, dividida por los puntos de unión entre volúmenes. El volumen horizontal contiene la escalera que conecta las dos plantas y el salón, comedor, una pequeña biblioteca con una sala de cine. En el mismo eje, pero en una cota inferior de 1m está situado garaje, lavadero, tendedero, despensas y trastero.
La edificación se ha revestido de un piel de naturvex color antracita, los solados están realizados de una resina epoxídica color antracita. La cubierta es plana y recubierta de grava
En el exterior el jardín que rodea la casa no se ha introducido ningún elemento artificial.
En la parte trasera de la vivienda se encuentra una zona destinada a relax.
A-cero Joaquín Torres Architects. Ver A-cero