Santiago de Compostela (1)

La teoría de dos gemelos que se necesitan pero con personalidades distintas crea una situación real y se convierte en el hilo conductor del proyecto: dos viviendas distintas que se complementan y que se convierten en un solo proyecto: un conjunto de volúmenes equilibrado y armónico. Las viviendas se emplazan en dos parcelas paralelas de igual superficie aproximadamente 3.000m2 siendo el resultado de una división realizada por la propiedad.
Su forma es rectangular y muy alargada con una ligera pendiente en el terreno que culmina suavemente en el cauce de un pequeño río, teniendo el acceso en el extremo opuesto con situación Norte. Lindan con otras propiedades a ambos lados: al sur-oeste y al Nor-este. Joaquin Torres

El proyecto se materializa bajo los condicionantes de las parcelas y en la elección personal de los promotores.

La vivienda nor-este habitada por una pareja con un niño, se resuelve en forma de L compuesta por 2 volúmenes, un cubo y una pastilla alargada que cae de forma escalonada absorbiendo el ligero desnivel del terreno. Exterior-interior se configuran simultaneamente buscando una distribución sencilla y ordenada. El cubo contiene el salón-comedor orientado al porche, a las vistas del valle y a la piscina. La pastilla alargada contiene, cuarto de baño, lavadero en la misma cota de entrada y en cada estancia dedicada a dormitorio comienza el desnivel de 1m.

La vivienda sur-oeste es el complemento a la anterior pero al mismo tiempo muy distinta. Su propietario quería una casa llena de luz, interiores abiertos y diafanos sin renunciar a la intimidad de las estancias que se resolvió con paneles correderos. Se plantea un solo volumen cúbico de 2 plantas que configura los espacios interiores alrededor de un patio interior que aporta luz a las estancias. La distribución comienza con el acceso de la vivienda y salón-comedor, girando entorno al patio interior: entrada, aseo de cortesía, gimnasio, lavadero, cocina independizada por un panel de vidrio en un relajante tono verde, salón, dormitorio y su respectivo cuarto de baño. El altillo está destinado a un despacho abierto en doble altura hacia el salón. El patio contiene un jardin zen tapizado con guijarros blancos y un cerezo japonés.
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